sábado, 8 de mayo de 2010
La teoría del movimiento
jueves, 6 de mayo de 2010
Bienvenidos al Norte
sábado, 1 de mayo de 2010
Ladrón de bicicletas
Si encontramos mañana un trabajo, no nos exigirán que llevemos nuestra bicicleta, ni lo perderemos si nos la roban. Pero nos exigirán "carnet, de conducir, vehículo, propio y disponibilidad para cambiar de residencia"...
miércoles, 28 de abril de 2010
Compromiso y lucidez
martes, 27 de abril de 2010
Revolución tecnológica
Velas
Un error del INE adelanta que la tasa del paro supera el 20%
http://www.youtube.com/watch?v=dYqapQhIVNc&feature=player_embedded#!
Me preocupa un poco el asunto por personas como mi madre, bastante achacosa ya la mujer, que si no fuera por ir a misa cada mañana no estoy seguro de que saliera de casa.
Y es que, digan lo que digan, la red cada vez ofrece más posibilidades religiososas. Si no lo creen busquen en Google "confesión" y encontrarán un buen montón de sitios para liberarse de sus pecados. Con un cierto toque de exhibicionismo, eso sí. Algunos incluso, someten a votación entre los visitantes si el pecador debe ser absuelto o no.
En fin, tal como están las cosas, habrá que pensar en lo de poner velas. Pero eso sí, tal vez convenga, por si acaso, poner una a Dios y otra al FMI...
miércoles, 21 de abril de 2010
La Teoría del Pack
- Francés o inglés.
- Ciencias o letras.
- Izquierda o derecha.
- Conservador o progresista.
- Religioso o agnóstico.
- Perro o gato.
- Soltero o casado.
viernes, 9 de abril de 2010
Vivir un sueño
Todos recordamos el cuento de "Los tres cerditos" que nos contaron en la infancia. De hecho, creo que es uno de los cuentos que más nos han marcado en la vida.Pero esa no es la historia que yo quería contar, sino la de una pareja que no tuvo miedo de construir su casa de paja.
sábado, 27 de marzo de 2010
El verdadero sentido del negocio
sábado, 20 de marzo de 2010
Garantías
Las navidades pasadas le regalé una cámara fotográfica digital a mi hija. Era un regalo especial, por lo que traté de no buscar un modelo cualquiera, sino un modelo de un cierto nivel. Elegí finalmente una marca alemana. A los tres meses, la cámara se estropeó. La garantía se hizo cargo de la reparación, pero hubo que enviar el aparato a Alemania y durante varias semanas mi hija no pudo utilizar su cámara fotográfica, que tanta ilusión le hacía. El problema no terminó ahí, pues la avería se ha repetido dos veces más. En todas las ocasiones, la garantía del fabricante se ha hecho cargo de la reparación, pero creo poder asegurar que a mi hija ya no le hace tanta gracia el regalo que le hice con la mejor intención.Pero quizá, pese a tantas garantías, nos estemos apartando del camino de construir una sociedad más sana, más justa y en la que cada uno pueda trabajar, aportando lo mejor de sí mismo. Con el objetivo quizá no tanto de un "desarrollo sostenible", sino de disfrutar, cada uno de nosotros, de la satisfacción de una labor bien hecha.
martes, 9 de marzo de 2010
Félix Rodríguez de la Fuente
Acabo de asomarme a la 2 de Televisión Española y me he encontrado con un capítulo de "El hombre y la Tierra", la inolvidable serie de Félix Rodríguez de la Fuente. Concretamente, uno de los dedicados al lobo ibérico.viernes, 5 de marzo de 2010
La Fe y las montañas
Al principio, la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios.
No todo está en crisis
Hace unos días recibí una que me llamó la atención: el Ayuntamiento de Badajoz anuncia las bases de convocatoria para una plaza de Técnico Medio de Cementerios.
No es cualquier cosa. No se trata de una simple plaza de enterrador. Se requiere una diplomatura universitaria. Los interesados deberán estudiarse un programa de 60 temas, sobre el que serán sometidos a dos ejercicios, uno teórico y un supuesto "práctico" (¿?!!).
Es importante señalar que los opositores deberán acreditar "no estar afectados por ninguna limitación psíquica que impida el desempeño de sus funciones".
Un estudio reciente sobre "de qué se mueren los españoles", (realmente, hay gente haciendo estudios de todo...) muestra que los suicidios superan ya a los accidentes de tráfico como la primera causa de muerte "externa".
Supongo que una posible explicación podría estar en los más de cuatro millones de españoles en paro que ya no van todos los días en coche a trabajar y se quedan en su casa, pensando... si preparar oposiciones, aunque sea al Ayuntamiento de Badajoz...
jueves, 18 de febrero de 2010
Consumir(nos)
Nuestros políticos y los "agentes económicos" están de enhorabuena porque las familias españolas consumimos más.1. tr. Destruir, extinguir. U. t. c. prnl.
2. tr. Utilizar comestibles u otros bienes para satisfacer necesidades o deseos.
3. tr. Gastar energía o un producto energético.
4. tr. Dicho de un sacerdote: Recibir o tomar la comunión en la misa. U. t. c. intr.
5. tr. coloq. Desazonar, apurar, afligir. U. t. c. prnl.
6. tr. ant. Dicho de los legítimamente casados: consumar.
Quizá estén felices porque los españoles ya podamos volver a satisfacer nuestras necesidades o deseos, aunque sea solo comiendo. Sin duda, un buen almuerzo, o una cena bien acompañado, sirve para ahuyentar muchos males y angustias.
martes, 16 de febrero de 2010
Mi cáscara de nuez
El día que yo cumplía cuarenta años estaba a trece mil kilómetros de todos mis seres queridos, recién llegado a otro país, rodeado de desconocidos. Ese día tuve que madrugar mucho, pues había quedado a las siete de la mañana para salir de viaje. Mientras esperaba a mi chófer en una plaza céntrica, me abordaron dos jóvenes veinteañeras. Muy simpáticas, me preguntaron quién era y a qué me dedicaba. Manifestaron su extrañeza de que alguien tan “atractivo” como yo estuviera tan solo y se empeñaron en dejarme un teléfono de contacto por si quería quedar con ellas. Interpreté el suceso como mi regalo de cumpleaños, una señal del cielo de que eso de “la crisis de los cuarenta” era un cuento chino, pues yo me encontraba, claramente, en mi mejor momento. Seguí pensando eso incluso después de deducir que las “jovencitas” no eran sino “profesionales” en busca de un “cliente”. (¿A esas horas? ¡Qué barbaridad, qué mal debía estar el "negocio"...!)
Ha pasado algún tiempo desde esta anécdota, y últimamente no hago sino pensar en que, ahora sí, ya he pasado el umbral estadístico de la mitad de mi Vida. Tengo por delante menos de lo que dejé atrás. Pero no es esa la circunstancia que más me preocupa, sino el hecho de no tener nada claro qué hacer en ese tiempo que me queda.
Creo que empiezo a ser un señor mayor. Incluso en un país tan irrespetuoso como España, la mayor parte de las veces los desconocidos me tratan de usted. Cuando hablo con mis hijos me recuerdo cada vez más a mi padre. De hecho, a menudo me pongo a sacar cuentas de qué estaba haciendo mi padre a estos años.
Y, sin embargo, siento que dentro de mí viven todavía el niño inseguro, el adolescente prepotente y el joven ilusionado…; pero no sé muy bien qué hacer con ellos. ¿Debo mandarlos callar o debo dejarlos que sigan ocupando un espacio en mi interior? Lo malo es que si les dejo, seguirán haciendo que, a menudo, mi comportamiento no sea exactamente el que se espera de un señor de mi edad…
Pero, ¿qué es lo que se espera de un “señor de mi edad”? ¿Qué debo hacer en la Vida? ¿Qué es lo que debo buscar? ¿Dinero? ¿Posición social? ¿Respetabilidad? ¿Reconocimiento público?
Se supone que el ser humano, una vez cubiertas sus necesidades más básicas se dedica a buscar la Felicidad. Pero algo tan sencillo puede adquirir muy diversas formas; tantas que muchas veces sucede que no sabemos reconocerla.
Yo tengo a mi lado el principal motivo para ser feliz: una compañera para lo bueno y para lo malo. Ambos estamos dispuestos a compartir el resto de nuestras vidas, pero ambos también estamos inmersos en un mar de dudas, respecto a qué hacer con esa Vida que nos queda.
Quizá debamos dejarnos llevar por las olas de ese mar; pero, para ello, creo que lo principal será tratar de reforzar la embarcación y repintarla. No dejar que una capa gris la cubra o que la falta de mantenimiento la debilite.
“Navegar sin temor, en el mar es lo mejor. Y si el cielo está muy azul, el barquito va contento por lo mares lejanos del Sur…”
lunes, 15 de febrero de 2010
El secreto de sus ojos
Las mejores películas no son siempre las que más dinero cuestan. Ni las vidas más llenas son siempre las más espectaculares.
“El secreto de sus ojos” es una película llena de pequeños detalles, que la van haciendo crecer poco a poco, con cuidado, encajando como un sutil mecanismo de relojería.
Sus diálogos quizá no sean una extraordinaria pieza literaria, pero son creíbles, cercanos, humanos, con todo lo que esto significa en cuanto a reflejo de flaquezas y debilidades.
Se trata del relato de una trama policiaca que marca la vida de sus protagonistas durante más de veinticinco años; pero no es un thriller al uso. No encontramos aquí héroes, sino más bien las modestas e inseguras existencias de unos cuantos hombres y mujeres que, quizá como nosotros, se plantean a menudo de qué está llena de su vida, cuál es la pasión que les mueve, o si el tren que estaban esperando ya partió sin ellos.
¿Le damos demasiado valor al pasado? ¿Nuestros recuerdos nos dejan vivir el presente? ¿Merece la pena que dediquemos la Vida a imaginar, cómo, si hubiéramos actuado de otra manera, nuestro presente sería de otra manera?
En una escena de la película alguien dice “que tiene demasiados pasados y ningún futuro”. Creo que es una frase que resume muchas cosas.
Tal vez las personas, las sociedades y los países, carguemos con una serie de lastres que nos impiden vivir plenamente el presente y ser capaces de imaginar un futuro diferente.
lunes, 8 de febrero de 2010
Sueños de futuro.
Esta semana he visto dos películas muy distintas, pero con un nexo en común: ambas mostraban visiones del fututo de la humanidad, y en ambas el protagonista se encontraba mucho más a gusto soñando que en la cruda realidad de su vigilia.
La primera película era “Avatar”. Finalmente no puede resistirme a la tentación de conocer Pandora, el planeta de los Na´vi.
El argumento no es demasiado original. En ocasiones incluso me daba la impresión de no estar viendo una película de ficción, sino un documental o un noticiario que nos transmitía sucesos que han ocurrido y, por desgracia, siguen aconteciendo en nuestro castigado planeta. La codicia y la ambición por encima de cualquier otra consideración moral.
Pero desde luego, la recreación de un nuevo mundo resulta fantástica y muy atractiva. No es extraño que el protagonista no quiera abandonarlo y trate por todos los medios de conservarlo.
La segunda película es “The Road”, con un escenario bastante distinto. Un mundo postapocalítptico, donde el único objetivo de la raza humana es conseguir comida y refugio para vivir hasta el día siguiente. Es en ese ambiente hostil, frío y gris, donde ya ni el mar es azul, donde un padre trata de proteger a su hijo y educarle para que sea, a pesar de todo “un buen tipo”. El niño no ha llegado a conocer el mundo antes de la hecatombe, para él siempre ha sido así. Pero el padre lo recuerda a través de los sueños. Sueños de los que le duele despertar y que le obligan a plantearse si el merece la pena la Vida si su único objetivo es sobrevivir.
Al apagarse el proyector, al salir del cine, al encender las luces de nuestro salón, la realidad nos aguarda. En ocasiones tampoco quisiéramos enfrentarnos a ella. Nos gustaría seguir soñando cosas bonitas.
Pero los medios de comunicación parecen tener como único objetivo recordarnos que el sueño terminó, que es hora de despertar y enfrentarnos a la realidad. Ya no somos la octava potencia mundial, el estado del bienestar está deviniendo en insostenible y nos conviene contar solamente con los recursos que tengamos en la mano.
Sin embargo, creo que quizá, paradójicamente, la mejor manera de enfrentarnos a esa dura realidad sea soñar. No meternos bajo el edredón y esperar a que llegue la primavera, sino soñar realmente. Construir nuevos sueños, individuales y colectivos. Dejar que nuestra mente, nuestra imaginación se libere de las pesadas ataduras de la realidad y disponer, uno por uno, y todos en conjunto, a vivir esos sueños, a vivir por ellos.
Necesitamos sueños de futuro.
miércoles, 27 de enero de 2010
Nuestro verdadero enemigo
domingo, 3 de enero de 2010
Sobre la obsesión de viajar
Quizás los habitantes de la Europa del siglo XXI, nos veamos ahora como los portadores de un mensaje de esperanza, de la Buena Nueva de que es posible una comunidad de países en paz, sin fronteras. Y, en consecuencia, nos sentimos impelidos a viajar por todo el mundo como misioneros de esa nueva Fe.
Así, con esa aura como única protección, recorremos todos los rincones del planeta, con nuestro pasaporte color granate, nuestras cámaras digitales y nuestra ropa de marca. Hacemos fotos a diestro y siniestro, sin consultar a los nativos si les importa o no. Recorremos zocos y bazares en pantalones cortos y camiseta de tirantes, preguntándonos por qué esas mujeres tan tapadas, pobrecitas, nos miran raro.
Al fin y al cabo, pensamos desde la piscina del hotel, los euros que nos gastamos en cubalibres, están colaborando al desarrollo económico y social de esos países. Cada vez que viajamos con nuestro 4x4 alquilado a recorrer ruinas, montañas y reservas de vida salvaje, acercamos un pasito más a la democracia, a la igualdad y a la sociedad del bienestar a esos pobres ciudadanos sometidos, todavía a dictaduras militares o religiosas.
Por otro lado, ¿qué habríamos sentido en un pueblo de la España de principios del siglo XX, azotado por el polvo y por el sol, con los mosquitos de la malaria rondando por la laguna donde llevamos a abrevar a nuestra mula, si nos cruzamos con un chino vestido con un quimono de seda de vistosos colores?.Planes estúpidos
Finalmente, otro sector se dedicaba a compartir sus planes sobre viajes a lugares exóticos.