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jueves, 7 de marzo de 2013

Habemus Papam



En pocos días hemos visto cómo el catolicismo quedaba estupefacto cuando su máximo líder, Benedicto XVI renunciaba a su cargo; y el "socialismo del siglo XXI", unos de los pocos intentos de hacer política "de otro modo", se ha quedado sin Hugo Chávez, su creador e impulsor.
Son días de tribulación para todos.
No sabemos todavía de qué modo se iniciará el proceso de sucesión en Venezuela, pero sí conocemos, más o menos, cómo será el Concilio para elegir al nuevo Papa.
En 2005, el director italiano Nanni Moretti, presentó la que a mi modo de ver es la visión más humana y genial del proceso de elección de Pontífice: "Habemus Papam". 
Alguna de sus escenas más divertidas tienen que ver con un torneo deportivo organizado entre los cardenales.
Una vez más he comprobado que la realidad supera a la ficción, pues que me acabo de enterar que estos días se está celebrando en Roma la "Clericus Cup", un mundial de fútbol entre selecciones formadas únicamente por sacerdotes y seminaristas...

miércoles, 5 de diciembre de 2012

La vida de Pi

Hace unos días terminé de leer un libro difícilmente clasificable. Se trata de "La vida de Pi", de Yann Martel. Ya para empezar hasta su autor es curioso, pues es un canadiense nacido en Salamanca...
Tras acabarlo no sé si decir que es una novela de aventuras, un tratado de zoología comparada, un libro de autoayuda o un camino para encontrar a Dios... al Dios que más nos guste.
A lo largo de sus páginas podemos encontrar todo eso y mucho más: reflexiones filosóficas, humor absurdo, historias de superación personal, dramas familiares y escenas de documentales del National Geographic...
Tal vez, por una vez, el título no llame a engaño y sea eso lo que nos cuenta, una Vida. Cada uno en nuestra vida tenemos eso y mucho más. No creo que la vida de nadie sea solo una tragedia, una comedia o una epopeya. A todos nos toca hacer de todo en la historia de nuestras vidas: héroes, villanos, amantes, bufones...
Por otro lado, nuestra memoria es frágil y traicionera, por lo que, conforme avanza la novela de nuestra Vida, a menudo olvidamos gran parte de los capítulos anteriores y no tenemos más remedio que re-crearlos,   "adornando" en ocasiones nuestro propio pasado para ser capaces de hacer "sostenible" nuestro presente...
¿Y por qué no? Es nuestra Vida, y, como, suele decirse, "nunca dejes que la verdad te estropee una bonita historia" o, en italiano "si non è vero, è ben trovato".




jueves, 22 de noviembre de 2012

El Juicio Final

Hace tiempo me contaron un chiste en Bolivia:
"Allá por los años 70, el dictador de turno en Argentina visita a su homólogo en Bolivia. Durante una recepción oficial en La Paz, el presidente andino le va presentando a sus ministros. Tras presentarle al ministro boliviano de Marina, el general argentino se estremece de la risa, exclamando: ¿Pero cómo es que tenéis un ministro de Marina?, ¡si no tenéis mar! A lo que el dirigente boliviano le contesta muy serio: Pues por lo mismo que vosotros tenéis un ministro de Justicia..."
Los asuntos de la Justicia serían muchas veces para reír, si no fueran para llorar. Hoy entra en vigor en España la nueva ley de tasas judiciales. Una ley que el gobierno del PP ha sacado adelante, a pesar de que con ella no están de acuerdo ni los mismos jueces, ni los abogados, ni mucho menos los ciudadanos españoles.
Pero, en un ejemplo más de la eficacia de nuestra burocracia, se ha comunicado que no pueden pagarse aún, "porque no están listos los formularios"... 
Dicen que el Fin del Mundo llegará dentro de un mes, y con él el Juicio Final... Espero que no le hayan encargado el asunto al ministro de Justicia español, porque en ese caso, además del susto, nos va a salir caro el asunto. Aunque, conociendo la rapidez de la justicia española, a lo que conozcamos el veredicto ya le ha dado tiempo a Dios nuestro Señor de crear un nuevo Universo...



miércoles, 21 de noviembre de 2012

Desahuciados de Belén

Cada día que pasa estamos inexorablemente más cerca de la Navidad...
Pero cada vez nos apetece menos que se acerquen esas fechas. La verdad es que este año no nos lo están poniendo fácil. Por si fuera poco con el hecho de que, hace unos meses, para celebrarlo, el gobierno suprimió la paga extra de Navidad a los funcionarios, hoy nos desayunamos con la noticia de que el santo padre afirma que, en el portal de Belén, no había mula ni buey...
¿Así cómo vamos a mantener la ilusión? ¿Qué vamos a hacer ahora con el inmenso rebaño de mulas y bueyes que deben abandonar nuestros belenes? ¿Pasarán a engrosar las listas del INEM? ¿Les quedará algo de prestación? Supongo que sí; es lo menos que se puede esperar después de tantos años de trabajo... Aunque claro, posiblemente estuvieran con contrato temporal, fijos discontinuos o algo así. Y en esas circunstancias, y tras la nueva reforma laboral del gobierno del PP, pocas esperanzas les quedan de cobrar algo...
Miles y miles de mulas y bueyes van a ser desahuciados esta Navidad, pues me temo que no se podrán acoger a las condiciones que el acuerdo entre el gobierno español y los bancos ha pactado para "evitarlos": ni la mula ni el buey tienen familia numerosa, (por razones obvias), ni personas dependientes a su cargo, ni han sufrido, afortunadamente, situaciones de violencia de género...
¡Qué poca ilusión me hace que llegue la Navidad!





lunes, 19 de noviembre de 2012

Año Mariano

Hoy se cumple el primer año desde que Mariano Rajoy Brey ganó las elecciones que le llevaron a la presidencia del gobierno de España. Un año que a mí, personalmente, se me ha hecho muuuuy largo, y que algunos han dado en llamar el primer "Año Mariano".
Para la Iglesia Católica, en la que, querámoslo o no, nos hemos educado la mayor parte de los españoles, un Año Mariano está dedicado a fomentar la devoción a la Virgen María.
En ese sentido, este ha sido un año en el que el gobierno y sus medios de comunicación afines, (o sea, casi todos ya en España...) han tratado sin cesar de fomentar la "devoción" a Mariano Rajoy. 
Se define devoción como "la entrega total a una experiencia, por lo general de carácter místico. Es también la irresistible atracción hacia una idea, una persona, un rey, un santo, una persona amada o un ser vivo."
No estoy seguro de que la mayor parte de los españoles, ni siquiera los católicos, haya sentido una irresistible atracción hacia la persona Mariano Rajoy. En cuanto a sus ideas, creo que tras 365 días hemos podido llegar a la conclusión de que se resumen en una: "hago esto porque es lo que hay que hacer, pues no se puede hacer otra cosa; pero eso no quiere decir que en otro momento no haga otra cosa, si eso es lo único que se puede hacer" Sin duda, eso sí es una experiencia de "carácter místico"...
Sin embargo, es curioso que en la Wikipedia, ese nuevo gurú de la sabiduría en internet, si introducimos el término "Año Mariano" adonde nos nos llevará es a una película de Karra Elejalde del año 2000.
En ella, por una serie de circunstancias  un anodino personaje, (distribuidor de cassettes, pero que bien podría haber sido registrador de la propiedad...), se convierte, de la noche a la mañana en un iluminado seguido por las masas. 
No sé por qué, mi mente calenturienta encuentra algunos paralelismos entre la trama de la película y este último año que hemos pasado. También hay algunas diferencias, claro está. El Mariano real gana la devoción de su pueblo a través de unas elecciones, y el cinematográfico lo hace bajo la influencia de una quema masiva de marihuana... Aunque la verdad es que quizá algo de eso haya ocurrido también en España. Esa sería una buena explicación al misterio de por qué la vicepresidenta del gobierno y el ministro de Hacienda apenas puedan contener la risa cada vez que anuncian a los españoles nuevos recortes de derechos y prestaciones sociales...


sábado, 17 de noviembre de 2012

Solo le pido a Dios



Que la reseca muerte no me encuentre
Vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.
Que lo injusto no me sea indiferente,
Que no me abofeteen la otra mejilla
Después que una garra me arañó esta suerte.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente.
Si un traidor puede más que unos cuantos,
Que esos cuantos no lo olviden fácilmente.
Que el futuro no me sea indiferente,
A vivir una cultura diferente.

Creo que, por desgracia, Dios no escucha nuestras peticiones, pues todavía somos indiferentes a demasiadas cosas.



jueves, 15 de noviembre de 2012

La relatividad del espacio

Casi todo el mundo ha oído hablar alguna vez de la Teoría de la Relatividad de Einstein. Y la mayoría solemos resumirla alegremente con la frase de "todo es relativo".
La verdad es que la famosa teoría no es tan sencilla, pero nos sirve para dar un cierto respaldo científico a nuestras dudas sobre la realidad o no de los conceptos de espacio y tiempo.
Evidentemente el tiempo parece transcurrir  la misma velocidad los lunes o los sábados. Las manecillas del reloj parecen avanzar mucho más lentamente cuando esperamos esa llamada de la persona amada... y mucho más rápidamente cuando llega la hora de despedirnos de ella en la estación...
Pero no es tan a menudo cuando nos damos cuenta de que el espacio también puede ser relativo. 

Ayer, 14-N, fue uno de esos días. Una manifestación de ciudadanos y ciudadanas de toda edad y condición llenó la plaza de Colón y las avenidas en Madrid expresando su indignación y rechazo por las medidas económicas y los recortes sociales perpetrados por el gobierno de España.
La delegación del Gobierno cifraba la asistencia a esa manifestación en 35.000 personas. 

En es misma plaza de Colón de Madrid se celebró hace unos años una multitudinaria Misa por la Familia, organizada por los mismos grupos sociales y políticos que hoy ostentan el poder en España. En ese caso ellos cifraron la asistencia en un millón de personas.
Es evidente que el espacio es relativo. Se estira y se encoge para dar cabida a más o menos personas, según los días... O eso, o los "manifestantes" católicos son mucho más sutiles y etéreos y son necesarios un millón de ellos para rellenar el mismo espacio que ayer ocuparon unos pocos miles de "materialistas antisistema".


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Juego de Tronos

Un famoso filósofo ya dijo hace algún tiempo: "Yo soy yo y mi circunstancia". 
Y yo no voy a ser menos que el filósofo...
De hecho, las circunstancias en las que hemos conocido una cosa nos condicionan de tal manera que podemos llegar a cerrarnos por completa a algo que, en otro contexto, habríamos aceptado con gran placer.
El año pasado, en un vuelo nocturno transoceánico me tocó sentarme al lado de un joven de Canarias. Ambos íbamos acompañados de nuestro inseparable E-reader (lector de libros electrónico) dispuestos a pasar una larga noche sumergidos en la lectura de un buen libro.
El único problema es que mi compañero de vuelo se empeñó, repetidamente, en cantarme las alabanzas de la novela que estaba leyendo. Más que un comentario, lo suyo sonaban como cánticos de alabanza que trataban de evangelizarme en el culto de una nueva religión. Y yo, en temas de religión, soy difícil de convertir; un poco como don Luis Buñuel que afirmaba eso de "no creo en la religión católica, que es la única y verdadera, como para hacerme de otra..."
De forma y manera que durante las ocho horas del vuelo tuve la oportunidad de cogerle manía al amado de libro de mi compañero.
Se trataba de "Juego de Tronos", una saga que me propuse no leer mientras hubiera otra cosa publicada en este planeta...
Sin embargo, la vida da muchas vueltas, y ahora, tras encontrar múltiples referencias a esa obra por todos lados, he incumplido mis buenos propósitos, una vez más, y he comenzado a ver la serie de televisión.
Todavía no creo haberme enganchado ni ser adicto, pero reconozco que he encontrado bastantes cosas interesantes en la historia. Por un lado, indudablemente, la estética, la ambientación; una especie de fusión de  lo medieval y lo decimonónico, sin que nada llegue a parecer rancio.
Pero, por otra parte, me atrae mucho una manifiesta ausencia de maniqueísmo en las tramas. Nadie es totalmente bueno o totalmente malo. Una vez más parece que todos son "ellos y sus circunstancias".
Seguiré viendo la serie a la espera de ver si, tal vez, un día me decido a cometer la "traición definitiva" y me decido a leer el libro.
De momento ya lo he conseguido y lo tengo a la espera en mi E-reader...

martes, 6 de diciembre de 2011

El gobierno del miedo


En la historia de la Humanidad, los gobernantes han utilizado distintos tipos de miedo para controlar a la población. Básicamente, el miedo a sufrir toda una serie de castigos físicos, más o menos sofisticados, si se desobedecían los designios del señor de turno.
En muchas ocasiones, además, los poderes terrenales se han aliado con los poderes espirituales para controlar a los hombres y a las mujeres a través del miedo a los dioses, que podrían infligirnos toda una serie de penalidades en esta o en otras vidas.
Muy utilizado ha sido también el miedo a lo distinto, a lo diferente, al extranjero. Así, en nuestra historia, nuestros gobernantes nos han enseñado sucesivamente a temer a los bárbaros, a los moros, a los protestantes, a los revolucionarios, a los masones, a los comunistas o a los terroristas.
Pero, con ser diferentes, todos estos miedos que nos han sido inculcados para mantenernos “en orden”, no dejan de basarse en lo mismo, en que alguien vendrá, de manera inesperada y sorpresiva y nos harán daño, mucho daño, a nosotros o a nuestros seres queridos. Para impedirlo, para protegernos de todo mal, tenemos que obedecer al gobernante.
Sin embargo, parece que, progresivamente, nos hemos ido haciendo más descreídos, (o más inteligentes…) y cada vez tenemos menos miedo al enemigo exterior, por lo que, a mi modo de ver, nuestros gobernantes están tratando de controlarnos con un nuevo tipo de miedo; una especie de “enemigo interior”.
No está muy bien definido; ni siquiera tiene un nombre preciso. A veces se le da en llamar “los mercados” o “la economía”. Pero, en todo caso, parece ser tan terrible como cualquiera de los antiguos dioses y tan sanguinario como cualquiera de nuestros enemigos históricos anteriores, ya que no solo pueden acabar con nuestro presente, sino también con nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Si no hacemos caso de todo lo que nos digan nuestros gobernantes, estos nuevos enemigos acabarán con nuestra vida tal y como la conocemos hasta ahora…
Bueno, tal vez no acabarán con nuestras vidas, sino con nuestro “estilo de vida”. Y, en mi opinión, ahí está el quid de la cuestión. ¿Queremos conservar más nuestro “estilo de vida” que nuestras Vidas y las de nuestros hijos? ¿Dejaremos de luchar por lo que creemos que es justo para esta generación y las siguientes porque tenemos que seguir pagando la hipoteca o porque no queremos renunciar a cambiar de coche cada cuatro años? ¿Son estos los nuevos miedos que nos gobiernan?

viernes, 20 de mayo de 2011

domingo, 15 de mayo de 2011

El Amor a la hora del desayuno


Hoy la “mesa del desayuno”, por alguna razón, ha comenzado hablando de política y ha terminado con una discusión sobre el Amor…

Lo de la política era esperable, habiendo sido ayer la toma de posesión del nuevo presidente de Haití. La ceremonia fue retransmitida en directo por televisión, y el mundo entero estaba pendiente todas las palabras, gestos y actitudes de los allí presentes.

La verdad es que, con esa base, no sé cómo terminamos hablando de Amor, pero fue una conversación bien jugosa.

El debate se centró en si existe un concepto de Amor universal, intrínseco al ser humano, o no es sino una construcción cultural, que cambia según los países.

Una de las participantes en la “tertulia” es una policía senegalesa. Ella nos contaba que es su país, cuando dos personas sienten que comienzan a atraerse mutuamente, antes de emprender ningún tipo de relación, por un lado deben dirigirse a la familia del otro para presentarse y, por otro lado, deben indagar entre los amigos y conocidos del otro para estar seguros de que son personas honradas, honestas y de recto proceder. Se trata de saber, lo antes posible, si existen “inconvenientes” o “impedimentos” a su relación, como pudieran ser cuestiones de religión, de condición social o de “casta”. “¿Y el Amor?”, le preguntamos, “¿Qué pasa si, a pesar de todo esas dos personas se quieren?”. “Pues lo que no puede ser, no puede ser”, nos vino a contestar.

Y es que, en su cultura, nos dijo, la familia es sagrada, la familia es lo primero. Y nadie va a querer hacer nunca nada que desagrade a su familia.

Ante eso, yo le planteé un concepto, ya no sé si occidental, europeo o personal: la familia está muy bien; es una base, un apoyo y muchas veces una protección. Pero es algo que nos viene dado, no lo elegimos. Sin embargo, el Amor sí lo podemos elegir; podemos elegir con quién compartir nuestra Vida, y creo que, sin duda, es la decisión más importante que hemos de tomar. Claro que a veces podemos equivocarnos, pero no creo que, por que exista ese riesgo, podamos dejar esa importante decisión en manos de otras personas. Ni siquiera en manos de nuestra familia. Tampoco todas las familias, por desgracia, son “perfectas”. Y, sin negar la importancia de la familia, creo que nos unimos a una persona, no a su familia. Si nos terminamos llevando bien con ella, estupendo. Si no, pues intentaremos, al menos, no discutir mucho…

Ante todo este discurso, mi compañera de mesa cabeceaba y decía “no, no, eso no puede ser”… Claramente estábamos ante un choque cultural. Parece ser que, tal vez, tenga que terminar reconociendo que algo tan trascendental para mí como el Amor, no acaba de ser entendido en todos los lugares de la misma manera. ¿Será una obsesión europea?

En cualquier caso, sea como sea, tenga la forma y los códigos culturales que sean, creo que lo importante es que exista Amor, en todo lo que hacemos.

Tal vez por eso, hace más de dos mil años, Eurípides escribió: “El Amor es lo único que tenemos. La única forma de poder ayudarnos mutuamente”


domingo, 6 de febrero de 2011

Desayuno carnavalesco

Desde hace unas semanas he sido aceptado en la “mesa familiar” de madame Claudy. La dueña del hotel y su marido desayunan todos los días con algunos clientes. El encuentro, que según una regla no escrita, tiene lugar a las siete de la mañana, se aprovecha para hacer un repaso informal a los acontecimientos del país. Es una especie de tertulia matinal que, además, cuenta muy frecuentemente con la presencia de “La Gacette”. Este es un personaje muy curioso, que se dedica a recorrer Jacmel recogiendo noticias y/o rumores y transmitiéndolos a las personas a las que pueden interesarles. Según madame Claudy, este hombre nunca ha tenido otro oficio conocido que ese. A cambio de su labor, recibe pequeñas cantidades de dinero con las que, parece ser, ha conseguido enviar ya a dos hijos a la universidad.

Hoy nos hemos dado cuenta que la “mesa familiar” cuenta con representación de cuatro continentes, pues los invitados somos un canadiense, un chino, una mujer de Mali (malinesa, maliense, malineña, maliñola…) y un español. Ahora buscamos ansiosamente un australiano para completar la muestra continental.

Uno de los temas de hoy eran los carnavales. Se comenzó hablando de la preocupación entre las autoridades sanitarias por el hecho de que estas fiestas puedan incrementar los casos de cólera. Al comenzar a comparar cómo se celebran los carnavales en las distintas partes del mundo, el canadiense afirmó: “Pues yo he visto imágenes de los Carnavales en España y son realmente espectaculares. Miles de personas desfilando, con disfraces muy curiosos. Pero, sobre todo, lo más impresionante, es lo bien vestidas y lo muy adornadas que llevan a las imágenes de la Virgen”…

Me tocó dedicar un rato a intentar explicar las diferencias entre los carnavales y las procesiones de Semana Santa. Algo que puede no resultar tan obvio visto desde la distancia y las diferencias culturales. Evidentemente, poco tiene que ver el desenfreno del carnaval de Río, por ejemplo, con la solemnidad de una procesión sevillana. Pero si analizamos algunas esencias del carnaval, como ser otros por un día, podremos llegar a pensar que no hay tanta separación. Todos sabemos cuánta gente en España solo es religiosa en los “grandes momentos”, para los que está dispuesta a gastar lo que haga falta por llevar “un paso” o “vestirse de romano”. Y ya, si incluimos en el análisis, eventos como la peregrinación al Rocío, las diferencias pueden no estar nada, nada, claras.

En fin, que ha sido un desayuno entretenido.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Los protegidos


El cólera, también conocido como “la enfermedad de las manos sucias”, se extiende poco a poco, inexorablemente por Haití. Se trata de una de las pocas “maldiciones” que había perdonado a este sufrido país en los últimos años. Pero, dadas las condiciones higiénicas en las que deben vivir la mayor parte de sus habitantes, lo extraño es que no haya aparecido antes.

El terremoto del 12 de enero, además de ocasionar cientos de miles de muertes, dejó sin hogar a más de un millón de personas, que, desde entonces, viven en campos de refugiados que, en muchas ocasiones, no disponen de los adecuados servicios de agua y saneamiento. Pero la situación ya llevaba muchos años deteriorándose. Hoy leía que en los años 80, durante la dictadura de los Duvalier, una persona podía ser detenida si tiraba un papel al suelo en las calles de Puerto Príncipe. Esta semana, la prensa publicaba que varios cerdos vagabundeaban en los alrededores del Palacio Nacional de ese mismo Puerto Príncipe. Como dicen en mi tierra. “ni tanto ni tan calvo”.

Pero, más allá de las causas inmediatas de la epidemia, o de las causas estructurales, la mayor preocupación ahora mismo es el tratamiento de los enfermos y la concienciación a la población para evitar que la enfermedad se extienda aún más, de manera explosiva. La verdad es que es difícil. Las campañas iniciales de “Lávese las manos” se encontraron con que muchas personas solo pueden lavarse en aguas no muy limpias… Luego se continúo con “Lávese con agua y jabón”, pero claro, el jabón cuesta dinero y muchas familias lo tienen muy justito… Así, países solidarios y ONGs comenzaron a repartir jabón… Pero el jabón se acaba, se gasta… Y nadie parece decidirse a tratar de atajar el problema desde su base: acceso al agua potable, redes de saneamiento, recogida y tratamiento de basuras…

Es curioso, pero, por lo poco que sé, ninguno de estos temas aparece en los programas de los candidatos a las próximas elecciones del 28 de noviembre. Supongo que ellos deben considerar que no es TAN importante… Tal vez se sienten “protegidos” de todo mal…

Ese sentimiento de “protección” me contaban ayer que proviene del vudú, la religión oficial de la mayoría de los haitianos. Si cumples determinados ritos, estarás “protegido”, no importa lo que hagas. Así, de alguna manera, muchos sienten que “a mí no me contagiará el cólera”, aunque coma y beba cualquier cosa o tenga un montón de basura a la puerta de mi casa. Me decían que lo mismo ocurría cuando se hacían campañas contra el SIDA, “para qué tomar precauciones si yo ya estoy protegido”. Algunos incluso parece que consideran que “nacen protegidos”, si su madre, tras la concepción, cumple un determinado ritual.

Desde luego, viendo como conducen algunos, me creo que se consideren “protegidos”… En Jacmel debe de haber unas 5.000 motocicletas, y creo que he visto, hasta ahora sólo dos cascos…

Desde España, puede parecer un comportamiento irracional; pero no hace tantos años que soldados españoles portaban un “detente bala” bendecido en el pecho que les protegería de todo mal… Y, en la actualidad, se nos pretende convencer de que contratemos todo tipo de seguros para estar “protegidos”…


lunes, 1 de noviembre de 2010

La Toussaint y los Guedés

Hoy se celebra en todo los países cristianos la fiesta de Todos los Santos.

Haití, oficialmente es un país católico, y, a pesar de haber renegado en muchos aspectos de su ex metrópoli colonial, Francia, heredó de ésta la tradición de celebrar “la Toussaint”.

Claro que todo en Haití es un poco peculiar. ¿En qué se nota que hoy es fiesta? Pues pudo resumirlo en que hoy la música, por todos lados, tiene mucho más ritmo, mucho más aire africano. Debe ser lo que llaman los "guedés", unas ceremonias con alguna apariencia cristiana, pero con un trasfondo bastante más cercano a la otra religión principal del país, el vudú.

Quería ver cómo se expresa todo eso y, con curiosidad, pero, sobre todo, con respeto, me he acercado al cementerio de Jacmel.

Desde fuera, (tiene una tapia muy bajita) no se veía mucho ambiente, pero en la puerta mismo había bastante gente.

He entrado intentando pasar desapercibido, pero, obviamente, no era fácil.

A unos pocos metros de la puerta había un grupo de gente reunida en torno a una de las sepulturas.

Habían colocado en el centro una rústica cruz de madera pintada de negro, con velas sobre ella.

Según he leído, es un típico signo de ceremonia vudú.

Enseguida tres o cuatro muchachos se me han acercado y me han dicho simplemente "NO", y he decidido irme de ahí, tranquilamente, sin decir nada.

La religiosidad de un pueblo suele encajar mal con la curiosidad de otros. Imagino que si un grupo de Hare Krishnas pretendiera colarse en el Rocío o en la procesión del Corpus de Toledo, en España tampoco serían bienvenidos...


miércoles, 28 de abril de 2010

Compromiso y lucidez

A sus 93 años, pocas personas son capaces de llenar una entrevista de poco más de treinta minutos con tantos contenidos, tanta sabiduría y tanta vitalidad.


martes, 27 de abril de 2010

Velas

El día no empezó con muy buenas noticias:
Un error del INE adelanta que la tasa del paro supera el 20%

Lo grave es que el "error" del Instituto Nacional de Estadística español NO ha sido que el desempleo supere el 20%, lo que resulta ser cierto, sino permitir que se publique el dato antes de lo previsto.

Tras tomar su desayuno con algo así, uno siente la tentación de volver a meterse en la cama... Pero otras noticias hacen que veamos la luz, que recuperemos la esperanza en que esta crisis tiene solución.

Por un lado, se ha creado el primer "índice bursátil cristiano de Europa."
Si el Vaticano toma las riendas de las bolsas europeas, no hay duda de que "estamos salvados". Quizá no encontremos empleo para los millones de desempleados; quizá algunas de las empresas incluidas (BP, Shell, GlaxoSmithKline, Nestlé, Vodafone, ...) sigan destrozando el medio ambiente o acosando a pueblos indígenas, pero sin duda, será más fácil que todos nos encaminemos más rápidamente hacia la "salvación eterna".

Y, por si eso no fuera bastante, como algo tendremos que poner también nosotros de nuestra parte, una empresa nos ofrece la posibilidad de poner una vela a nuestro santo o virgen favorita, sin movernos de la comodidad de nuestro sillón, solamente con una llamada de teléfono, un SMS o a través de Internet.


http://www.youtube.com/watch?v=dYqapQhIVNc&feature=player_embedded#!

Me preocupa un poco el asunto por personas como mi madre, bastante achacosa ya la mujer, que si no fuera por ir a misa cada mañana no estoy seguro de que saliera de casa.

Y es que, digan lo que digan, la red cada vez ofrece más posibilidades religiososas. Si no lo creen busquen en Google "confesión" y encontrarán un buen montón de sitios para liberarse de sus pecados. Con un cierto toque de exhibicionismo, eso sí. Algunos incluso, someten a votación entre los visitantes si el pecador debe ser absuelto o no.


En fin, tal como están las cosas, habrá que pensar en lo de poner velas. Pero eso sí, tal vez convenga, por si acaso, poner una a Dios y otra al FMI...


domingo, 8 de noviembre de 2009

Ágora

Acabo de volver de ver "Ágora", la última película de Alejandro Amenábar.
Me ha pasado algo muy curioso. Por la tarde había estado visitando una exposición sobre la historia de la colegiata de mi lugar de residencia. Allí se relataba como, en 1938, la iglesia fue "cuidadosamente arrasada", hasta despojarla de todas las muestras de arte religioso que albergaba. Pocas horas después me encuentro ante la descripción de la destrucción de la biblioteca de Alejandría a manos de los cristianos del siglo IV.
Está claro que la película pretende ir mucho más allá de una determinada época histórica o de presentar la vida de una mujer tan especial como Hipatia. Para mí, el resumen de la trama está en una frase de la protagonista a un antiguo alumno suyo, devenido obispo: "Tú no puedes cuestionarte nada, pero para mí es una obligación hacerlo." A partir de allí, pueden encontrarse en la historia de la Humanidad multitud de ejemplos de choques entre el fanatismo y el libre pensamiento. En nombre de la religión o de la política.
En la Alejandría de "Ágora" se nos muestran imágenes que podrían intercambiarse con las de la España de la Reconquista, la Alemania nazi o el Afganistán de los talibanes.
A la salida del cine, algún conocido, curiosamente "responsable" político local, afirmaba: "no hemos avanzado nada". Yo, esta vez y sin que sirva de precedente, no quiero ser tan pesimista. Creo que, poco a poco, vamos siendo capaces de detectar los peligros del pensamiento acrítico, de la demagogia y del fanatismo de los que se erigen en "salvadores", bien sea de la patria, de la verdadera fe, del clima o de la economía de mercado...
Es cierto que a veces nos da un poco de pereza pensar; que dudar de todo es muy cansado y que remar siempre contra corriente cansa.
La película, en varias ocasiones, nos traslada al espacio para hacernos ver desde allí nuestro planeta. En esos momentos se borran las fronteras, se borran las épocas históricas, se borran las religiones y las ideologías. Estamos solos, flotando en el Universo.
Un buen punto de vista desde el que comenzar a plantearnos algo más que qué vamos a hacer mañana para comer.

viernes, 16 de octubre de 2009

Cada vida importa

Mañana día 17 de octubre, está convocada en Madrid una manifestación contra la anunciada reforma de la Ley del aborto en España.

Líderes políticos y religiosos han anunciado su presencia. Todos gente de orden.

El lema es "Cada vida importa".

Espero que, para todos los allí presentes, sea cierto que cada vida importa, y apoyen también, con igual energía, todas las acciones emprendidas internacionalmente para la consecución de uno de los Objetivos de Desarrollo Del Milenio:

  • Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
  • Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal
  • Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.
  • Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil
  • Objetivo 5: Mejorar la salud materna.
  • Objetivo 6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
  • Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
  • Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

El aborto es una circunstancia por la que nadie quisiera tener que pasar en su vida.

Como tampoco nadie quisiera pasar por ver morir a un hijo o a una hija menor 5 cinco años.

UNICEF afirma que son 11 millones los niños y niñas, ya nacidos, que mueren cada año por causas fácilmente evitables.

Eso sí, la mayoría de los que así mueren, lo hacen lejos de Madrid.

Pero, como se ha dicho, "Cada vida importa".

miércoles, 16 de septiembre de 2009

OPEL y las rogativas



Una reflexión, quizá un tanto absurda.
Se han reunido los ministros de industria de los países que tienen fabricas de OPEL, para solicitar a los nuevos dueños que sean "buenos" y no despidan a demasiada gente. Pero las imagenes de la entrada a la reunión mostraban que todos y cada uno de los asistentes llegaba en un BMW.
Supongo que ni se pararon a pensar en que aquello no parecía una muestra de apoyo ni de confianza en la empresa.
Me recuerda a la historia del pueblo azotado por meses de sequía. Los vecinos acuden en pleno a la casa del señor cura párroco. Le piden, desesperados que les deje sacar a la virgen en una solemne procesión para que interceda antes Dios y llueva. El cura se niega. La muchedumbre insiste y el sacerdote, desde el balcón de la parroquia, se niega en redondo. El pueblo exclama, ya un poco enfurecido: "¿Pero por que no nos deja sacar a la Virgen, señor cura?". Desde su improvisado púlpito, el párroco, rugiente, les dice: "¡Porque son unos descreídos! ¡Hombres de poca fe! ¡Venis a pedir por la lluvia y ninguno trae paraguas!"

domingo, 6 de septiembre de 2009

El Humor de mi vida

Siempre he pensado que si algo no puede faltar en la vida es el Humor. Creo que todas las situaciones pueden tener su lado gracioso.
Muchas veces no es fácil encontrarlo. Tampoco es algo tan evidente. Hay que tener una cierta predisposición. Incluso a veces hacer un gran esfuerzo. Pero, sin duda, merece la pena.
Los momentos de mi vida en los que me he sentido peor han sido aquellos en que las circunstancias que me rodeaban me agobiaban tanto que no me sentía con fuerzas de detenerme unos minutos para reflexionar y hallar el lado cómico de la situación. Siempre puedes conseguirlo. De hecho, con el paso del tiempo, puedo recordar incluso las situaciones más trágicas de mi vida (que tampoco han sido tantas, afortunadamente) desde un punto de vista humorístico.
Fui educado en los estertores del franquismo en un colegio público, pero donde los maestros eran fieles seguidores del nacional-catolicismo. Su sentido trágico de la vida y del destino sagrado era, ya bajo mi punto de vista infantil, bastante cómico, (un profesor se declaraba, sin rubor, "católico, apostólico y románico"). Quizá en consecuencia, cuando llegó el momento, tan de la Transición, de abrazar una causa ideológica, yo me declaré, sin duda "marxista-grouchista". Para mí, Groucho Marx ha sido uno los más grandes pensadores del siglo XX. Tal vez por eso nunca llegué a tomarme en serio mi carrera política, pues, como él, "nunca aceptaría pertenecer a un club que me aceptara como socio"... Por eso, y porque creo que muchos partidos políticos ya empiezan a parecerse al "camarote de los hermanos Marx":


En cuanto a la religión, tampoco estoy seguro de que las extensas clases de Historia Sagrada, los concursos de Catecismo, las flores a María o los rosarios de los viernes, hicieran mucho efecto en mi espíritu burlón.
De todos modos, durante mucho tiempo, me he adherido a una anécdota apócrifa, atribuída a don Luis Buñuel. Se supone que, tras vivir muchos años en Francia, le propusieron hacerse protestante, a lo que él repuso: "No creo en la religión Católica, que es la única y verdadera, ¡como para hacerme de otra!"
Ahora, sin embargo, si me veo obligado a confesar mi religión, me declararé "luthierano".
Les Luthiers fueron un amor de juventud. Recuerdo que mi grupo de amigos del instituto se reunía para escuchar alguno de sus discos. Y, pasados más de 25 años, aún podemos recitar pasajes enteros de sus obras.
Con el tiempo, ese amor de juventud se ha convertido en devoción profunda. Pocos grupos (sectas, diría alguno) se han mantenido firmes durante tantos años en sus principios: hacer reír, pero hacerlo con el sudor de sus frentes, con esfuerzo y buscando la perfección, el encaje exacto de cada frase, de cada palabra, de cada expresión.
Difícil elegir una obra que los represente; pero una que nunca he podido olvidar, especialmente durante mis experiencias en Sudamérica, es ésta:



Ahora mismo estoy leyendo, "Les Luthiers, de la L a la S", un libro que recomiendo, sin dudar, a cualquier "correligionario", para profundizar más en la fe y la adoración a estos "santos varones".