viernes, 9 de abril de 2010

Vivir un sueño

Todos recordamos el cuento de "Los tres cerditos" que nos contaron en la infancia. De hecho, creo que es uno de los cuentos que más nos han marcado en la vida.
De este modo, tenemos muy claro que no debemos tener una casa de paja o de troncos, porque puede venir el lobo y "soplar, soplar, para nuestra casa derribar". Así, aceptamos hipotecarnos por quince, veinte o treinta años, para asegurarnos la posesión de una robusta casa de ladrillo. Ahora bien, a veces tengo la impresión de que los lobos que se nos quieren comer están más bien detrás del "ladrillo"...

Pero esa no es la historia que yo quería contar, sino la de una pareja que no tuvo miedo de construir su casa de paja.
Esta pasada Semana Santa hemos pasado unos días en el Mas del Bot, un alojamiento rural en la zona de los Puertos de Beceite.
Es un lugar muy tranquilo y relajante, que transmite buenas sensaciones desde que entras en él.
Sin duda, eso se debe en gran parte a cómo está construido. Las paredes están levantadas con balas de paja sobre una estructura de madera. Los acabados son todos a base pigmentos naturales. La calefacción se basa en un sistema geotérmico de baja profundidad. El resumen sería sentirnos en un ambiente sumamente acogedor. Algo que no recordábamos, pero que parece surgir del fondo de nuestra memoria.
El proyecto es arriesgado. El lugar es pequeño. La construcción no ha sido todo lo sencilla ni económica que pensaban sus propietarios. Pero, y eso es lo que me parece más importante, Nigel y su compañera se empeñaron en hacer realidad su sueño y lo consiguieron.
Ahora nos ofrecen la posibilidad de vivir, por unos días, dentro de ese sueño. Para compartirlo, pero, sobre todo, para disfrutar de un entorno propicio a permitir que nuestros propios sueños fluyan hacia la superficie, rompan las barreras de nuestras mentes bloqueadas y, se muestren en todo su esplendor para animarnos, de una vez, a dedicar todas nuestras energías a hacerlos realidad.
Sin miedo a los lobos.