domingo, 4 de octubre de 2009

Francisco Ibáñez

Tengo una foto con unos 4 años leyendo un tebeo.
En esa época todavía no se llamaban comics. Y en esos tiempos, los niños, contra todas las recomendaciones pedagógicas actuales, aprendíamos a leer muy pronto.
De manera que llevo unos cuarenta años siendo un fiel seguidor y rendido admirador de Francisco Ibáñez.
Creo que debe ser uno de los escritores más prolíficos en lengua castellana, aunque no creo que le den un Premio Cervantes ni llegue a ser candidato al Nobel.
Su obra gráfica ha reflejado como nadie la evolución de la sociedad española en últimos 50 años. Aunque tampoco es fácil que sus creaciones sean expuestas alguna vez en el Museo Reina Sofía.
Pero mi vida, y la de muchos españoles como yo, no habría sido la misma sin los personajes que salieron de su lápiz.
Rompetechos, y su peculiar "visión" de la vida.
El botones Sacarino, inocente y eterno "becario" precursor de los sufridos "mileuristas" de la actualidad.
Pepe Gotera y Otilio, adalides de las cohortes de profesionales autónomos que llevaron este país a la "modernidad"; eso sí, sin cobrarnos el IVA.
La comunidad de propietarios de 13 rue del Percebe, ejemplo de sociedad platónica antes de las hipotecas y del boom urbanístico de los adosados.
Pero sobre todo, ¿quién no ha soñado con ser un agente de la T.I.A. (Técnicos de Investigación Aeroterráquea) y poder acompañar a Mortadelo y Filemón en sus aventuras por el mundo?.
Aunque tengamos que probar los artefactos del profesor Bacterio y sufrir los efectos de sus pócimas. A pesar de las broncas del superintendente Vicente y del acoso de la Ofelia. Sabemos que, aunque seguro que terminamos la aventura corriendo, orbitando un asteroide lejano o en una fosa abisal, habremos pasado un rato inolvidable con ellos.
Gracias Ibáñez.