jueves, 6 de mayo de 2010

Bienvenidos al Norte

Hace un par de noches vi una película francesa. Se trata de "Bienvenidos al Norte".
En general, no es fácil en España ver cine francés. Ellos fueron los creadores del invento, pero, salvo muy contadas excepciones la cinematografía de nuestros vecinos nos es casi desconocida.
En este caso, se trata, según dicen, de "la película más taquillera de la historia del cine francés". Aunque yo, más que guiarme por ese dato, la vi tras la recomendación de una joven francesa que acaba de pasar unos días de intercambio con nosotros.
Al principio me parecía que el tema iba a ser demasiado local. Algo que les haría mucha gracia a los franceses, pero que nosotros no íbamos a ser capaces de entender. La película se basa en estereotipas regionales: un funcionario es destinado a trabajar en una región que la mayoría de sus compatriotas consideran "un horror".
Se va desarrollando así una trama en la que el "choque cultural" no es sino la consecuencia del desconocimiento del otro. La base no son sino prejuicios derivados de un cierto sentido de la superioridad de unas culturas, dominantes, sobre otras.
Como se puede ver, es un tema bastante más universal de lo que pensaba en un principio. Así, el protagonista va descubriendo que bajo una apariencia algo "extraña", "exótica" o "salvaje", encuentra seres humanos como él, con parecidas inquietudes y preocupaciones.
Claro que, la clave del éxito de la película está en el tono en el que está contada. Es una comedia que, lejos de caer en la chabacanería, tiene momentos de muy fino humor. No busca arrancarnos la carcajada fácil, sino que, poco a poco, una sonrisa se vaya instalando firmemente en nuestro rostro.
Curiosamente he leído que, la región en la que está ambientada la película ha visto revitalizada su economía, "se ha puesto de moda". No hay como saber reirse de uno mismo para avanzar.
En resumen, me pareció una historia sencilla, pero muy agradable.
Además, de una forma paralela, plantea la teoría de mejora de las relaciones de pareja en la distancia.
No todo el mundo está de acuerdo con este planteamiento. Se dice que " el roce hace el cariño". .. Aunque no hay que olvidar que también puede levantar ampollas...
En cualquier caso, creo que el que una pareja sea capaz de enfrentarse a nuevos desafíos, juntos o por separado, puede que sea una de las claves para que se fortalezca.