martes, 13 de septiembre de 2011

La vuelta al cole


Mi hija empieza hoy la Universidad. La verdad es que se lo cuento a todo el mundo, (hasta ponerme quizá, un poco pesado…), por un lado porque estoy orgulloso y, por otro lado, porque estoy algo nervioso. Es un paso importante en la vida y ella lo va a dar, por primera vez en nuestra familia, lejos de casa, comenzando, a la vez que sus estudios, una vida, más o menos independiente. Espero y deseo que todo le vaya bien y conserve durante mucho tiempo la ilusión del primer día.
Mi hijo también, hace unos días, terminó sus vacaciones de verano y retornó al instituto. Está en una edad difícil (para él y para sus padres…), pero sé que se toma el asunto de los estudios muy en serio y espero que, poco a poco, comience a definir una vocación.
Mientras, en Haití, el curso escolar debería haber comenzado esta semana, pero un decreto presidencial ha retrasado ese inicio hasta el mes de octubre. ¿Las razones? Un poco especiales, la verdad.
Durante la campaña electoral que le llevó a ser presidente de la república, Michel Martelly prometió que este nuevo curso escolar 100.000 niños y niñas haitianos, que nunca antes habían sido escolarizados, comenzarían a recibir enseñanza gratuita. A punto de comenzar el curso, ante la realidad de que no podría hacer efectiva su promesa, se ordenó retrasar el comienzo de las clases, para no dejar en mal lugar las palabras del presidente…
El asunto es que por ningún lado se ve que se estén construyendo más escuelas o que se estén formando y/o reclutando a más profesores… Cuando se le plantean al presidente de Haití dudas sobre su plan de escolarización masiva, él responde que no hay problema que todo irá bien porque el dinero está ahí. De hecho se han creado dos nuevos impuestos cuya recaudación deberá ir destinada íntegramente a la educación.
Pero, tal vez, el dinero y las buenas intenciones no sean suficientes para escolarizar a tantos miles de niños…
Me resulta curioso confrontar esta situación con la que se está viviendo en España estos días, también relacionada con la Educación. Para “celebrar” la “vuelta al cole” se ha decidido recortar los presupuestos de educación en algunas comunidades autónomas y despedir a miles de profesores. Sin embargo, se nos dice, no hay que preocuparse, pues la educación de nuestros hijos no va a sufrir y será “mejor que nunca”…
En España tenemos un sistema que ofrece educación gratuita a todos nuestros niños y niñas. Ha costado mucho construirlo, pero puede costar muy poco destruirlo.
Las escuelas no se construyen en dos meses, ni los profesores se forman en cuatro días, por mucho dinero que haya disponible, ni por muchas buenas intenciones que tenga el presidente de Haití.
Pero, también, si en España comenzamos a considerar la educación “un gasto superfluo”, algo que se puede “recortar” sin más, podemos perder mucho, no solo ahora, en esta etapa de “crisis”, sino también en el futuro. En el futuro de todos.