lunes, 5 de septiembre de 2011

Una fiesta en Jacmel


En todo el tiempo que llevo en Jacmel, mis “obligaciones sociales” me han llevado a asistir a unas cuantas fiestas, (la última de ellas este sábado por la noche). Es por eso que creo ya conozco un poco la especial dinámica de este tipo de actos en Jacmel.
Desde un punto de vista eurocentrista, la primera peculiaridad es la de los horarios; aunque este es un tema que ya comenté alguna vez. Se nos cita “a partir de las 7 p.m”. Yo llegué a las 7.50 y no estaban ni los anfitriones… (Afortunadamente, en la casa había otras personas…) Me retiré a las 10.30 y todavía seguía llegando gente a esas horas…
Segunda peculiaridad, la música. Toda fiesta debe contar con un “disc jockey de guardia” y un equipo de sonido con enormes altavoces, que aseguren que todo el barrio se entere de que hay fiesta. Respecto al tipo de música, será siempre música haitiana, “kompa”. En primer lugar porque el “disc jockey de guardia” no traerá nunca otra cosa. En segundo lugar, porque aunque los anfitriones dispongan de otras variedades musicales, el “disc jockey de guardia”, nunca las pondrá. Y, en tercer lugar, porque si, “por error”, suena otra cosa que no sea “kompa”, todos los invitados haitianos harán “boicot” y permanecerán sentados con cara de aburridos…
Esto me da pie para citar la tercera peculiaridad de una fiesta en Jacmel: aunque se celebren, como es normal por las altas temperaturas, en un jardín al aire libre, en las fiestas debe contarse con un número de sillas al menos igual a la cantidad de invitados/as presentes… Al menos igual al número de haitianos… Mi experiencia de asistente a fiestas jacmelianas me ha llevado a dudar seriamente de esa leyenda de que los caribeños llevan el ritmo en la sangre… No he visto un grado mayor de “apalancamiento” ni en mis cumpleaños de adolescencia… El porcentaje de invitados que bailan en una fiesta no suele llegar ni al 10%; un porcentaje compuesto, en su gran mayoría, por los “blancos” asistentes…
Entonces, ¿cuál es el momento de mayor animación de una fiesta? Cuarta peculiaridad: el momento en que se sirve la comida. Ese es el verdadero centro de una fiesta. De hecho, tengo la sospecha de que si aparecen invitados (y “no invitados”…) varias horas después de la hora de convocatoria, es porque vienen de otra fiesta donde ya se acabó la comida… De todos modos, en el tema gastronómico como en el musical, los haitianos tampoco son grandes amantes de los “experimentos”: en la última fiesta había cuatro tortillas de patata que creo que ninguno de los haitianos probó… Afortunadamente no se echaron a perder, pues la colonia de españoles presentes dimos buena cuenta de ellas.