miércoles, 28 de septiembre de 2011

Nubes


Hoy cuando volvía por la tarde de la oficina he visto ante mí una curiosa agrupación de nubes. De diferentes tipos, de diferentes tamaños y de diferentes colores. Tal vez no tuvieran nada de particular, salvo que en ese momento he sentido que “las he visto”.
Creo que muy a menudo caminamos por nuestra Vida sin “ver”. Recorremos los caminos habituales, nos reunimos en los sitios de costumbre, nos encontramos con personas conocidas, e incluso queridas, pero tal vez no las “vemos”.
Hasta que un día, de pronto, somos conscientes de que están ahí: comenzamos a “verlas”. Nada ha cambiado en los caminos, en los lugares ni en las personas. Sólo ha cambiado algo en nuestro interior: ahora podemos “verlos”.
Con los problemas, de nuestra Vida, de nuestra familia o de nuestro país, puede que pase lo mismo. Están ahí, sentimos que nos acompañan, que pesan sobre nosotros… Pero, habitualmente nos cuesta encontrarles solución… hasta que, tal vez, de repente, nos surge una “iluminación”, una “luz”, una “bombilla”, como en los tebeos, y, gracias a ellas, “vemos”.
Vemos una solución, o, al menos, comenzamos a ver un camino para enfrentarnos a ellos.
¿De qué depende comenzar a “ver”? No lo sé realmente. Pero quiero suponer que, sobre todo de “querer ver”.
Espero que cada vez seamos más los que “queremos ver” una solución, distinta de la que tantos agoreros nos anuncian como la “única”…