domingo, 5 de julio de 2009

La soledad de los números primos



No es un libro divertido, pero tampoco es un libro difícil.

Todos los que nos hemos sentido alguna vez como "bichos raros", podemos encontrar un nuevo sentido a las matemáticas a partir de reconocernos como "números primos".

Como nos enseñaron en el colegio, son aquellos que sólo son divisibles por sí mismos y por uno. Es decir, que, en el mejor de los casos, sólo nosotros nos entendemos. Bueno, sólo nosotros y, tal vez, otro número primo.

Lo que ocurre es que no siempre es fácil encontrar otro, aunque sean infinitos. Ni tampoco es sencillo reconocerse a uno mismo como un número primo. Sí, 13 lo es; 17 también, ¿pero 2,760.889.966.651? ¿Y cuál es el más cercano a él?