sábado, 11 de julio de 2009

La Z como seña de identidad


El Instituto Cervantes tiene como Objetivo "la promoción y la enseñanza de la lengua española".
Su logotipo, su seña de identidad, es la letra Ñ; se supone, que por ser esta una letra que no aparece en el alfabeto de ningún otro idioma del mundo...
Parece ser que nadie que trabaje para el Instituto Cervantes, conoce el aragonés, el bable, el aymara, el bubi, el chamorro, el gallego, el guaraní, el euskera, el mapuche, el mixteco, el quechua, el tagalo, el tetum, el wolof o el zapoteco. (Fuente: Wikipedia)
De todos modos, basado en mi experiencia, quiero defender otro hecho diferencial de nuestra lengua, al que no le damos la debida importancia: las zetas.
Aterrice usted en cualquier aeropuerto de centro o sudamérica y no será necesario que muestre su pasaporte. En cuanto abra la boca y se dirija a cualquier agente de policía, ya sabrán que es usted español. Ese sonido nos distingue a lo largo y ancho de toda hispanoamérica. Seremos reconocidos desde la cabeza a los zapatos. Y como uno, además, ande por ahí explicando que es de Zaragoza...
Con nuestros hermanos latinoamericanos nos unen muchas cosas, pero nos separa la Z. En ocasiones intenté compartir con algunos de ellos la riqueza de este sonido y enseñarles a pronunciarla, pero debo confesar que no lo conseguí. Con el tiempo, comencé a darme cuenta que nuestra rotundidad al pronunciar las Z es interpretada por algunos como un signo de la típica prepotencia de la Madre Patria, y pasé por una época durante la que traté de suavizarlas: "tomemos un cafesito..." Pero me daba a mi mismo la sensación de querer pasar de la prepotencia a la condescendencia y deje de fingir lo que no era.
Paseé orgulloso varios años mis Z por diversos países américanos y, debo reconocer que ese defecto mío fue, en general, bien aceptado. Nuestros hermanos de allende el Atlántico nos acogen bien y se interesan mucho por nuestro país y, sobre todo, por la historia de nuestra Transición, que algunos de ellos consideran un ejemplo a seguir.
Claro que es un ejemplo difícil de seguir para ellos cuando les empiezas a explicar las decisiones políticas tomadas por Suarez, González, Aznar y Zapatero...
Bueno, lo voy a tener que dejar, que me está entrando sueño: Z, Z, Z, z, z ...